domingo, octubre 30, 2005

Dolor de cabeza...


Pídeme que guarde silencio
Dime que mis palabras te hieren como si atravesaran la piel que cubre tú tiempo
Dime que me extrañas y que no puedes escucharme diciendo esto
No quiero callarme
No puedo.
Háblame para decirme cuanto daño te he hecho
Lee la carta, destrózala, ódiame un momento
Ódiame con la fuerza que nunca has tenido para luchar por lo nuestro
Dime que no quieres verme, que no puedes verme, que necesitas no verme
Dime que nadie te ha lastimado tanto,
Dime que te causó algo cada palabra, una reacción
La reacción que esperé por tanto tiempo
Ignórame si en algún lado nos vemos
Ódiame y déjame perdonarte
Ódiame y devuélveme el despojo de corazón que tengo
Devuélveme el corazón que te ofrecí tantas veces
Que dices querer tanto y sin embargo…
Y sin embargo poco a poco lo has destrozado
Hínchate de la soledad que provocaste en mis adentros
Llénate del temor de no volver a verme
Ese temor que yo sentí tantas veces
Recuerda nuestros últimos besos
Mientras sientes un golpe en el estómago y que te falta el aliento
Recuerda la noche, el olor, mi cabello, recuérdalo todo
Y después, siente el silencio
Siente sobre tu piel las mil agujas de dolor y de rabia
Siente el aceite que se vierte mientras lees mis palabras
Siéntete aunque sea un poco como me sentí yo durante todo el momento
En que te oía diciendo que me quieres pero no deseas hacerlo
Siente la impotencia de querer comprender y no poder hacerlo
Siente tú la pregunta que hiciste esa noche tantas veces
“¿Entiendes porque no es posible querernos?”
Yo respondía que si, con los ojos vidriosos
Tú simplemente pusiste las reglas
Yo me volví una experta jugando tu juego
Simplemente consiste en herirnos porque no podemos querernos
El juego consiste en dejarnos olvidar y luego, aparecer de nuevo
Sin embargo esto si lo cambié
Yo no pienso aparecerme en tu vida para hacerte llorar de nuevo
No pienso seguir tu ejemplo
Para mí ya fue suficiente el dolor, la angustia, la desesperación,
Ya fueron suficientes los celos y los sinsabores
Fue suficiente de ti en mi vida
Ya no te necesito
Ya no puedo verte otra vez a los ojos sin sentir que no te respeto
Me perdiste
Así como yo te perdí a ti cientos o miles de veces
Con personas diferentes, ni modo
Nos queremos pero no podemos ni debemos hacerlo
No vale la pena luchar por eso

3 comentarios:

Anónimo dijo...
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tugö. dijo...

"Hínchate de la soledad que provocaste en mis adentros"

Me mató esta frase. Lo demás tambien genial. Sabes como tomar ese coraje y decepción y llevarlo lejos, mostrarselo a la cara con frases que resultan lapidarias.

Ah..y buen titulo de blog tambien.
Todos terminamos volviendonos locos.
:(
saludos!

MeKa dijo...

cuando amamos nos morimos poco a poco... hasta que morimos sin remedio